2 DE NOVIEMBRE DE 2007

En los pueblos indígenas las manifestaciones culturales perduran a través de los tiempos, en particular los Salasaka es un pueblo que ha mantenido y mantendrá el reencuentro con los antepasados, sus familiares por lo menos una vez al año en le cementerio ante las tumbas de los seres queridos en esta fecha conocida como el día de los difuntos.
El 2 de noviembre es celebrado de manera particular y singular, este día es el reencuentro con los antepasados y sus familiar que por su situación económica estuvieron trabajando fuera del pueblo, es el recordatorio de las cosas buenas y malas de los seres queridos, en acto un familiar mas antiguo lo preside, esto posteriormente se sigue progresivamente por la edad hasta que termine con el mas joven de la familia.
Dentro de la ofrenda que se les ofrecen a los difuntos son las comidas más tradicionales, agua, frutas, aguardiente, pan de trigo, colada morada, etc. En esta parte los familiares faenas los animales menores mas hermosos que tenga; lo mas tradicional en esta fecha son los cuyes y conejos; es que en la tumba del ser querido se intercambia con los familiares, entre ellos se califica si el animal estaba bien alimentado, si era grande o pequeño, si la persona que preparó sabe o no cocerlo, por ello es usual escuchar ese día la frase “wata pfunlla”, traducido es “un día al año”; es decir una vez al año se puede llevar lo mejor si se quiere.
Finalizando el compartimiento e intercambiando la comida se llega a hacer un Churay, colecta equitativa entre todos, con ello se compra chicha, cerveza, cola, etc; de igual manera se comparte entre todos y todos los allegados a la tumba.
Finalizada la jornada del 2 de noviembre se queda de acuerdo para el siguiente día ha realizar el responso; de igual manera se realiza el compartimiento de las comidas mas tradicionales, se comparte chicha y licor, en ello se llama “Aya chiriyachina”, traducido: enfriar el espíritu. Este acto tradicional se enmarca en las raíces del Aya marka andino que es mismo que se encuentra en la naturaleza, es decir todo lo de la naturaleza es respeto con el ser humano y la religiosidad es basada en la misma naturaleza que nos da o nos puede negar todo, por ello el indígena mantiene el espíritu en la Pacha Mama.